 Casi siempre confundida con “Anestesia” (de uso hospitalario), ésta increíble herramienta médica aplicada al campo odontológico ha sido de incalculable beneficio para muchísimas personas que, por fobias adquiridas de pequeños, se abstuvieron de acudir a su dentista, con los resultados y daño que hoy sufren.
Dentro del suero se aprovecha para administrar antinflamatorios, antibióticos, ansiolíticos (dextrosa en caso de diabéticos) y por supuesto los agentes que permiten al paciente mantener su nivel de conciencia normal pero con ausencia de recuerdos desagradables como olores, ruidos de las turbinas, agujas y demás parafernelia de ingrato recuerdo.
Esta disciplina es manejada y administrada por Anestesiólogos especializados y certificados en dicha rama.
|