Dentro del suero se aprovecha para administrar antinflamatorios, antibióticos, ansiolíticos (dextrosa en caso de diabéticos) y por supuesto los agentes que permiten al paciente mantener su nivel de conciencia normal pero con ausencia de recuerdos desagradables como olores, ruidos de las turbinas, agujas y demás parafernelia de ingrato recuerdo.
Esta disciplina es manejada y administrada por Anestesiólogos especializados y certificados en dicha rama. |